CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO 016
AGAINST THE VIOLENCE OF GENRE 016

NO TE LO PREGUNTES, HAZLO ¡ YA !
DON'T ASK IT, DO IT: ALREADY!

AYUDA AL NIÑ@ Y ADOLESCENTE
116111 y al 900202010

IT HELPS THE CHILD AND THE TEENAGER
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viernes, 19 de febrero de 2010

EN TUS MANOS. 1º Capítulo. Yo

Me llamo Rebeca tengo el color de la noche tanto en mis cabellos como en mi mirada, eso dicen mis padres, eso y que soy esbelta y muy alta para ser chica, he de decir que mido 1,80cm y tengo 21 años. Me he criado en un ambiente de clase media de Vigo.
Mi vida transcurrió entre mis clases y cuidar de mi hermana pequeña para que mi madre pudiera trabajar, ya que con un sueldo era insuficiente en la casa. A la temprana edad de 17 años me vi en la obligación de trabajar y me puse a dar clases a niños, a los cuales lograba engatusar para que mis honorarios fueran aceptables.
Mi hermana era preciosa: rubia de pelo largo, ojos verdes, bueno lo que se dice un primor. No terminó sus estudios pues estaba más absorta en los chicos que en prepararse para la dura vida que nos tocaría vivir. Nos llevamos 3 años, aunque ahora parece que ella sea la mayor y en mucho más de esa diferencia.
Mi preciosa hermana se llama Pilar y pronto tuvo su primer novio, joven apuesto de clase alta pero vacío, vamos un niño de papá; el cual la sumió en un mundo de drogas, alcohol y fiesta del que un día ya no pudo aguantar más y explotó.
Esa explosión vino a despertarme a la realidad que ya intuía, no soy tonta, y aunque todos dicen de mí que no me entero de la vida no es así, a través de mis graduadas gafas lo veo todo. No quiero decir con graduadas que esté cegata ni mucho menos, pero tanto tiempo leyendo ha hecho que mis pobres ojos tengan unas pequeñas dioptrías, lo cual me da un aire muy intelectual.
Pero volviendo a mi querida hermana tuve que afrontar que el insulso, idiota y no sé cuantos calificativos más le daría, y nada suaves por cierto, la dejó un recuerdo imposible de borrar una adicción peligrosa y nada barata: la cocaína.
Mis padres a duras penas podían seguir pagándome los estudios y ahora con el problema de mi hermana todo se agravaba.
Ante todos estos infortunios y los que ya había en casa, mis padres se soportaban sí, soportarse era lo que hacían sus palabras eran toscas, graves y en algunas ocasiones rayaban en el insulto: que si por ti esto, que si por ti lo otro; un buen día harta ya de que mi vida fuera un caos y que me llevaran a un hastío total decidí tomar las riendas de este caballo desbocado que era mi familia.
Con más dudas que sabiduría, pero con todo el amor que me inspiraba ayudar a mi Pilar, hice de tripas corazón y dejé aparcada mi carrera de derecho para ponerme a trabajar en serio y dar por finalizada esta espiral negativa en la que se había convertido mi vida.